Un argumento muy frecuente, el de unas amigas que viajan en busca de ‘algo’ que han perdido, pero con varios puntos de fricción con lo habitual, como que, en realidad, no son amigas y no tienen nada en común aunque, se conocen chicas. Blandine es adusta, depressente y con una sensación de fracaso no del todo injustificada, mientras que Magalie es irreflexiva, impulsiva, alocada y cuentista, lo cual permite a su viaje (por supuesto, a Grecia y el azul Mediterráneo, que eso sí es lo corriente) ofrecen distracciones, malentendidos y un poso de gracias y amarguras. La actriz Olivia Côte tiene ese punto de severidad, y Laure Calamy, un torbellino, el pone todo tipo de especies a la historia…. Ver Más
