On December 31, 2022, the president of Colombia, Gustavo Petro, con cuatro meses en el poder, cerraba un año político y personal exitoso. So well a mediados of diciembre the approval has known Gobierno había bajado al 48%, frente a 56% recien legado a Casa de Nariño, a nadie parecía preocuparle lo que indicaba la encuestadora Invamer, heard as the resultado of the end of the euforia electoral, sumado al coletazo en la opinión por cuenta de la dura reforma tributary that logró aprobar in tres meses. Entonces, el Petro dialogante con los partidos políticos, el del gabinete variopinto ideológico, estaba dispuesto a hacer prevalecer el consenso político, lograr las reformas promisidas en campaña y la estabilidad de su propia coalición de Gobierno, el Pacto Histórico.
Hoy, año de su elección (22 de junio de 2022) y tras 10 meses in la Casa de Nariño, the cifras de aprobación evident a rápido desgaste. Y los hechos, too. Según reports del 2 de junio de la misma encuestadora Invamer, a finales of mayo el presidente tenía 59.4% of disapproval and 33.8% of apoyo a su gestión. El 66% de los encuestados afirmó que no se evidencia el cambio prometido en campaña.
¿Pero cómo ha sido esto possible? Tres temas pueden explicar better lo que luce como un Disjointed Gobierno y con baja capacity de administración.
The agenda of the cambio, empantanada
This week that empieza terminan las sesiones ordinarias del primer año legislativo del Gobierno Petro. Uno en el cual el mandatario trazó como meta cuatro ambiciosas reformas y solo logró una, la tributaria. As the reformas pensional y laboral avanzan lentas, y la reforma de la salud está moribunda, Petro ya anunció sesiones extraordinarias que les den respiro. Esta última, in particular, fue la piedra angular para la political crisis que arrastra el Gobierno tras deshacer el Pacto Histórico a finales de abril y quedar sin el apoyo de los partidos que le daban mayorías en el Congreso y, en el gabinete, moneda de bureaucratic transaction.
El Petro de los consensos pasó, de un día para otro, a ser ese líder verborreico de llamados al pueblo a defender en la calle lo que su equipo no lograba afianzar en el Congreso, atizando así la desconfianza. Además, el opaco menudeo político para lograr votaciones favorable echó por la borda uno de los standards con el que el otrora Petro senador cuestionaba a los partidos tradicionales de centro y derecha. For politics and periodicity Lariza Pizano, “Petro tenía dos caminos. Uno, la recomposición política, al estilo Boric, in Chile, acercándose al centro ya los políticos en busca de consenso y acuerdos; o el de la radicalización, que fue el que escogió tratando de replicar lo que hizo en la alcaldía de Bogotá (2012-2015), cerrando toda conversación”.
“Petro tenía dos caminos, el de acercarse al centro en busca de consensos o el de la radicalización, que es el que ha escogido”
Así, con menor marginen de maniobra, pero aplaudido por sus electoral bases que prefieren el Petro de plaza pública, y un programa de gobierno retrasado, tal vez el Petro dialogante regrese a la escena el próximo 20 de julio con la nueva legislatura, para concretar above tres reformas hoy empantandas. Pero este ya será a Congress enfocado en las elecciones regionales de octubre, en que el partido de Gobierno –según dos de sus alfiles, Gustavo Bolívar y Alirio Uribe– will hope to obtain 600 municipalities and the mitad de las gobernaciones, en algo así como un regional plebiscite that apuntalaría los tres años de gobierno remaining. Pero lo más probable es que el Ejecutivo pierda terreno.
The agenda of total peace, cuestionada
In matters of acuerdos de paz con los cinco grupos armados del país, el Gobierno de Petro has oscillated between innovation and improvisation. El arranque fue complejo, con anuncios de cese al fuego fallidos, mayores confrontations y territorial violence, y poca claridad en los roles y responsibilities de las múltiples mesas de diálogo del equipo de paz. Marzo – casi al tiempo con el escándalo de lavado de activos de Nicolás Petro, hijo mayor del mandatario – trajo los primeros cuestionamientos por la supuesta venta de ‘cupos’ en la Paz Total por parte del hermano del presidente, Juan Fernando, a grupos criminales , caso hoy en manos de la Fiscalía.
Ahora, sin cese al fuego con las dissidences de las FARC –aunque el grupo armado lo está pidiendo– o con el Gulf Clan. Un logro histórico, sin duda, pero confuso en sus términos y que non incluye el fin de las hostilidades.
“Se trata de un acuerdo para una hoja de ruta, con pasos concretos y fechas para un cese al fuego. Es un logro muy significativo –dice Jorge Restrepo, director of CERAC y experto en el tema– que no implica un repliegue de la fuerza pública, sino el maintenance de las offensive actions que debe cumplir constitucionalmente. El mecanismo de monitoreo, no de verificación, permitirá evitar confrontations y en sus protocolos de cumplimiento (ahora en fase de finición) podrán incluirse actions como el secuestro, contra la población civil or de carácter terrorista contra la fuerza pública”.
A todas estas, the implementation of Acuerdo de Paz from 2016 no recibe la atención necesaria, lo que causa desplazamiento y muertes entre los desmovilizados de 2016.
Petro junto was able to esposa during the electoral day of hace un año
The agenda for a new cultura política
Petrol llegó al poder por su promesa de transparent and renovating progress de la mañosa forma de hacer política in Colombia. Pero los escándalos han marcado su mandato. Cuatro personas de su círculo circle son protagonistas en esta crises que no cesa: además de su hermano Juan Fernando y su hijo Nicolás, se suma la recent crises de possible financiación con dineros ilícitos y violación de topes en la campaña electoral que involucran a su exjefa of gabinete, Laura Saravia, knew electoral alias and embajador in Caracas, Armando Benedetti.
This recent episode –ya en la Fiscalía y en Consejo Nacional Electoral–, que empezó con insultos, insinuaciones de abuso de sustancias, escuchas y pruebas de polígrafo ilegales, se hace más turbio con el suicide del coronel Óscar Dávila, miembro de la seguridad del Presidente y uno de los eslabones del ‘niñeragate’, una escandalosa historia que promete más titulares y cuestionamientos al Gobierno de Petro en su primer año de mandato.