La transparencia en la industria de la moda se ha triplicado desde 2016 |  estilo

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La moda va aprendiendo poco a poco derechos humanos. La segunda industria más contaminante del planeta es también una de las que más dificultades presenta la hora de hacer pública su cadena de suministro. El consumo excesivo es uno de sus grandes problemas, algo que ha auspiciado el auge moda rapida. El desastre ocurrió en abril de 2013 en Rana Plaza, un complejo de manufactura textil en las afueras de Bangladesh que cuenta con 1.130 personas, la mayoría trabajadores, fue el doloroso revulsivo que hizo espabilar a la industria.

Ahora, Human Rights Watch (HRW) ha publicado información sobre el reconocimiento al análisis que ha realizado sobre el transporte de la industria textil durante los últimos tres años. Sí, es positivo. Según aseguran, tanto las marcas como los minoristas de ropa y de calzado han aumentado la transparencia, la divulgación de información, y lo han hecho drásticamente. Asi lo recoge no informado llamado La nueva tendencia de la moda: acelerando la transparencia del candado de suministro en la industria de la confección y el calzado«.

En el año 2016, HRW creó el compromiso de transparencia, por lo que exigió un estándar de transparencia total, de principio a fin, en la cadena de suministro textil. Una acción voluntaria por parte de las empresas y que ayuda a conocer cómo y fabricar los productos, las condiciones en el estado de los empleados…», como explica este comunicado. Hay 39 las grandes empresas que se han sumado a este Compromiso. Según explicó la asociación, «22 de ellas se encuentran entre las 72 empresas con las que empezaron a colaborar la coalición en 2016». En total, contactaron con 74 empresas y de ellas «31 no cumulo el compromiso estándar y 21 no estaban dispuestas a divulgar información pública relevante».

Entre 22 empresas «totalmente alineadas o comprometidas» un debate sobre la cuestión de la transparencia destacan números como H&M, Asos, Nike, Benetton, C&A, Esprit, New Balance, G-Star Raw, Clarks o Asics. En el grupo de las 31 que se han comprometido «a publicar o publicaron al menos los números y direcciones de sus fábricas probadoras, pero aún no cumplieron con el estándar de compromiso» están Amazon, Disney, Lidl, Hugo Boss, Under Armour, Zalando , Columbia o Gap. Además, hay un puñado de empresas, 18 en total, que por el momento «no han divulgado públicamente información sobre su cadena de suministro». Ahí destacan Inditex, Mango, Carrefour, Armani, Decathlon, Ralph Lauren, Forever 21 o Foot Locker.

“La transparencia es un remedio para los abusos de los derechos laborales, pero es fundamental para una empresa que se describe a sí misma como ética y sostenible”, afirma en dicho informa la asesora legal senior de la división de derechos de la mujer de Human Rights Mira, Aruna Kashyap. «Todas las marcas deben adoptar la transparencia en sus cadenas de suministro, pero en última instancia se necesitan leyes que exijan esta transparencia y hagan obligatoria la implantación de prácticas básicas de derechos humanos».

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