«Informamos con dolor de corazón que el 9 de junio de 2023 el padre General (Arturo Sosa) ha expulsado de la Compañía de Jesús al padre Marko Ivan Rupnik. La decisión se tomó de acuerdo con el Derecho canonico, debido a su obstinada negativa a observar el voto de obediencia», recita el comunicado publicado este jueves por la Compañía de Jesús.
Se refiere al artista sacerdotal, autor de décadas de mosaicos en todo el mundo, también en España, en la sede de la Conferencia Episcopal y en la Catedral de la Almudena, en Madrid. Rupnik Habia Sidoacusado en diciembre de «abusos de conciencia, acoso espiritual, psicológico o sexual» ocurrieron desde mediados de los 80 hasta 2018. Las víctimas son unas 25 mujeres mayores de edad, tanto religiosas como laicas.
Johan Verschueren, superior director del ahora exjesuita, recuerda que en febrero comunicó qu’había recibido un informe que recopilaba «numerosas denuncias de todo tipo contra el padre Rupnik, provenientes de fuentes muy diversas, y por hechos ocurridos a lo largo de más de 30 años». En línea con las sanciones recomendadas por el equipo independiente que se ocupa de las denuncias dentro de la congregación, los superiores de los jesuitas confirmaron a Rupnik que no podría ejercer el sacerdocio y el obligaron interrumpió su actividad artística.
Además, explicó Verschueren, el procurador que «cambiara de comunidad y aceptara una nueva misión en la que le ofrecimos una última oportunidad como jesuita para reconciliarse con su pasado y dar una señal clara a los muchos agraviados que estaban testificando contra él, para poder entrar en un camino de verdad”.
«Ante la reiterada negativa de Marko Rupnik obedecer este mandato, lamentablemente sólo quedó una solución: la expulsión de la Compañía de Jesús» subrayado. El sacerdote fue informado de la decisión el 14 de junio, y tiene 30 días para presentar un recurso si no estuviera de acuerdo.
exponente internacional del arte sacro
Marko Rupnik (Eslovenia, 1954) está considerado uno de los principales exponentes del arte sacro contemporáneo. Tras conocerse las denuncias, algunas instituciones, como el santuario de Lourdes, en Francia, están plantando la posibilidad de retirar sus obras. Una de sus principales composiciones es la capilla “Redemptoris Mater” del Palacio Apostólico Vaticano.
El caso estalló el pasado diciembre, cuando se supo qu’en octubre de 2018 una mujer había denunciado en la Curia de los jesuitas a Marko Rupnik tanto por habiter abusado sexualmente de ella, como por habitar relaciones mantenidas consensuadas y haberle dado posteriormente la absolución. Como el delito incluye un atentado contra el sacramento de la penitencia, «la absolución del cómplice», el proceso se transfirió a la Santa Sede que, de oficio, le impuso la excomunión.
La sanción se impuso una semana después porque Rupnik reconoció el crimen e indemnizó a la víctima. Desde los comienzos, los jesuitas le prohibieron tanto administrar la confesión como llevar dirección espiritualpero no está claro si respetar la prohibición.
Dos años más tarde, el Vaticano informó a los jesuitas que habían llegado nuevas denuncias a la Congregación para la Doctrina de la Fe, referidas a los años 90, cuando Rupnik era director espiritual de una comunidad de religiosas en Eslovenia. Según una de las víctimas, abusó en diferente grado de casi 20 de ellas. Cuando enero de 2022 los jesuitas soliciten autorización al Vaticano para poder iniciar un proceso, los respondieron que los hechos habían prescrito.
La medida útil tal repulsa, que los jesuitas solicitaron a quien hubiera sido abusado por Rupnik que presentara denuncia. Las respuestas que recibimos, y la falta de colaboración del sacerdote, han llevado a esta situación.
