Aragons regresa a la manifestacin tras ausentarse el pasado ao por temor a la ira del secesionismo desencantado
La Diada mide el apoyo de la masa independentista a la negociacin abierta entre ERC, Junts y el Gobierno para investir a Pedro Snchez.
Tras aos de una participacin ostentosamente menguante por la falta de objetivos tangibles del secesionismo, este 11 de septiembre calibrar si la posicin estratgica del independentismo para condicionar la gobernabilidad de Espaa permite revertir la tendencia al ocaso y revitaliza una manifestacin que ya result decisiva para impulsar anteriores rdagos al Estado como el 9-N o el 1-O.
En esta ocasin el hito es la aprobacin de una ley de amnista que anule las penas de los condenados por el procs y permita el libre retorno de los fugados con Carles Puigdemont a la cabeza para despus, ya con Snchez ungido, iniciar una negociacin sobre la autodeterminacin que conduzca a la organizacin de un referndum de autodeterminacin autorizado por el Gobierno.
Por primera vez los dirigentes de Junts acuden con cierta inquietud a la cita, despus de haber abrazado la va de la negociacin con el Ejecutivo central por la que tan reiteradamente haban reprobado a ERC. Comprobarn los postconvergentes si la discrepancia de la calle se ceba con ellos o los republicanos siguen siendo el blanco de la ira del secesionista desencantado.
Para proteger a sus cuadros ante una eventual reaccin contraria de los asistentes a la manifestacin de la Diada, Carles Puigdemont subray que su partido no abandona la opcin de recobrar la unilateralidad para culminar la secesin si el acuerdo con el Estado para celebrar un nuevo referndum nunca llega a producirse.
No ha hecho lo mismo ERC y eso convierte a Pere Aragons -que regresa a la concentracin tras ausentarse el pasado ao- en el ms probable objetivo del separatismo ms fantico el que, liderado por la propia organizadora de la manifestacin, la ANC, defiende la necesidad de realizar una nueva proclamacin unilateral de independencia para culminar el envite al orden constitucional que el Estado logr abortar seis aos atrs.
La ANC ha fletado ms de 200 autobuses para llenar Barcelona de manifestantes y reivindicar el resurgir del independentismo aprovechando la intencin de Snchez de apoyarse en el secesionismo para mantenerse en La Moncloa.
